martes, 29 de septiembre de 2015

Rongorongo

Imágen del BASTÓN DE MAORI RONGORONGO

Los nativos la llamaron "kohau rongorongo", "kohau" es la madera que sirve a fabricar el casco de las canoas, y "rongorongo" es el "gran mensaje", el "gran estudio". También fue traducido como "líneas de recitación" o "báculos recitadores". El rongorongo consta de una serie de pictogramas que representan figuras antropomorfas en diversas posturas, animales, criaturas fantásticas y objetos celestes. Los signos se suceden unos a otros sin separación clara entre una palabra y la siguiente.

Se han encontrado inscripciones rongorongo en cuevas, objetos y unas 25 tablillas talladas a lo largo de ranuras hechas con antelación con una altura entre 8 mm y 1 cm., probablemente con un diente de tiburón, un hueso de pájaro o una hoja de obsidiana; hoy distribuidas en museos desde Honolulu y Santiago hasta la capitales europeas, ninguna se ha quedado en la Isla de Pascua.

La mayoría reciben el nombre del lugar donde se encuentran actualmente (como la Grande de Washington), otras tiene nombre rapanui como la Mamari ("huevo") aludiendo a su forma.

Muchas de las inscripciones son cortas, sin embargo la Tahua tiene unos 1.825 caracteres, y la Grande de Santiago 2.300.

Casi nadie duda que las inscripciones rongorongo están escritas en una lengua polinesia relacionada con la actual rapanui. El problema es determinar como ha cambiado la lengua desde la época en que fueron escritas las inscripciones y, evidentemente, relacionarla con ellas. Pero nadie puede asegurar desde cuando el rongorongo es un sistema de escritura. Ninguna de las inscripciones está datada.

Según la tradición oral de los nativos, el primer colonizador, el legendario Hotu Matu'a que llegaba buscando una baya para su pueblo, trajo consigo 67 tablas reales, que corresponden a las 67 sabidurías Maorí, por ejemplo saber navegar y conocer la astronomía.

Existen petroglifos en la isla con un claro parecido a los signos rongorongo, y aunque no como norma en los moais, pero ninguno sabe como utilizarlos para representar la fonética.

De la primera visita de los europeos en el año 1722, no hay indicios que tomaran conocimiento de la escritura. En la de 1770 cuando González de Ahedo con dos barcos españoles reclamaron la isla para el rey de España, en una ceremonia militar obligaron a los isleños a "firmar" un tratado; en él hay por los menos dos signos (la vulva y el pájaro) que son parecidos a los petroglifos comunes, pero no al rongorongo.
El fraile francés Eugenio Eyraud (1820 - 1868) en un informe elevado al Superior General de la Congregación de los Sagrados Corazones, luego de haber regresado en 1864 a Valparaíso, escribió: “En todas las chozas se encuentran tablillas de madera o bastones cubiertos de jeroglíficos. Son figuras de animales desconocidos en la isla, que los indígenas dibujan con piedras cortantes. Cada figura tiene su nombre, mas el poco caso que hacen de estas tablillas me inclina a pensar que estos caracteres, restos de una escritura primitiva, son ahora para ellos algo que conservan sin tratar de inquirir el sentido.

Los intentos modernos de desciframiento se basan en una combinación de análisis interno de los signos y las lecturas de rongorongo recopiladas de los informantes nativos antes que la tradición cayera en desuso, completada con el conocimiento de las lenguas polinesias. Los resultados son magros, algunos sostienen que la Mamari contiene una especie de calendario lunar o que la Grande de Santiago, un canto a la creación, no siendo generalmente aceptados.

Otros sugieren que fue inventada cuando conocieron la escritura española, o que está relaciona con la lengua perdida del Valle del Indo, con los glifos de los indios iroqueses. No obstante, nadie ha podido descifrar el mensaje de las tablillas. Se trataría de la única lengua escrita estructurada de Oceanía.

Firmas en el tratado de 1770


En 1770, González de Ahedo tomó posesión de Pascua mediante un documento oficial que "firmaron" algunos jefes nativos.

Firmas del tratado
Estas firmas constituyen una de las contadas muestras que existen del rongorongo. De la primera visita de los europeos en el año 1722, no hay indicios que tomaran conocimiento de la escritura. En la de 1770 cuando González de Ahedo con dos barcos españoles reclamaron la isla para el rey de España, en una ceremonia militar obligaron a los isleños a "firmar" un tratado; en él hay por los menos dos signos (la vulva y el pájaro) que son parecidos a los petroglifos comunes, pero no al rongorongo.

Pequeña de Santiago




Las tablillas estan escritas en Bustrófedon inverso, es decir: se lee la primera línea de izquierda a derecha, luego se da la vuelta (180º) y se lee la segunda en la misma dirección, y así susesivamente.

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